El concierto coincidió con la celebración del 25 de julio, lo que dio un aire folclórico al evento
En una noche donde el sentimiento patrio se mezcló con la pasión por la música regional mexicana, Parque Viva se convirtió en el epicentro de una doble celebración: la Anexión del Partido de Nicoya y el esperado concierto de Calibre 50 y Jessi Uribe.
Desde temprano, cientos de personas se congregaron en las afueras del recinto para ingresar con entusiasmo al show, el cual prometía emociones intensas. DJs nacionales y artistas como Elena Umaña y Jecsinior se encargaron de calentar los ánimos antes de la presentación estelar.
A las 6 p. m., Calibre 50 subió a escena con su característico poder musical. Éxitos como A la antigüita, Simplemente gracias y Si te pudiera mentir desataron una oleada de coros, aplausos y celulares al aire.
Pasadas las 8 p. m., fue el turno de Jessi Uribe, quien encendió aún más la velada con temas como Dulce pecado, Matemos las ganas y El alumbrado. Con una voz potente y carisma escénico, el colombiano demostró por qué es uno de los exponentes más populares de la música popular latinoamericana.
Debido al fervor nacional por el 25 de julio, entre los asistentes también destacaron algunos trajes típicos. Tampoco faltaron las botas vaqueras, los sombreros norteños y las jacket de cuero que completaron una estampa inolvidable.
Una nota de: www.nacion.com